Saturday, June 23, 2007
Thursday, March 29, 2007
Así es
Simplemente porque me cansé, porque no hay forma de seguir sin parar esto.
Porque se lo es que estar ahí y se que puede llegar más lejos.
Porque conozco lo dulce y asqueroso que se siente.
Todo el mundo tiene un punto en el que puede elegir, y este es el mio, elegir lo correcto me llama y lo voy a seguir.
Sólo un tiempo de transición y de espera. Me tengo a mí y no pienso perderme.
No quiero demorarme pero tampoco espero volver en poco tiempo, sólo cuando sea suficiente.
Me voy, y cuando vuelva estaré bien, lo prometo.
Adios
Porque se lo es que estar ahí y se que puede llegar más lejos.
Porque conozco lo dulce y asqueroso que se siente.
Todo el mundo tiene un punto en el que puede elegir, y este es el mio, elegir lo correcto me llama y lo voy a seguir.
Sólo un tiempo de transición y de espera. Me tengo a mí y no pienso perderme.
No quiero demorarme pero tampoco espero volver en poco tiempo, sólo cuando sea suficiente.
Me voy, y cuando vuelva estaré bien, lo prometo.
Adios
Thursday, March 01, 2007
Al medio del mar
Cuenta la historia sobre una niña.
Una niña que pasaba su vida buscando lugares en donde encontrar algo que por fin llenara aquel huequito dejado por tantas lágrimas, tantos gritos ahogados, tantas llamadas sin respuestas y toda la inocencia quebrantada.
Un azul de mar profundo, un verde de hojas lejanas y todo, siempre todo, con un brillo que se negaba a apagarse.
Una niña, siempre la niña. La que ríe con ganas y la que llora porque ya es lo único que queda.
Pies pequeños, caminatas largas, todas sin saber conduncen a un solo lugar... no, no ese.
Es un lugar de vidas pasadas, un lugar encontrado miles de veces, en sueños, en esperanzas, en verde y azul.
De encuentros, sí, de encuentros por fin.
Manos pequeñas, con deseos grandes de ser guiadas, de ser acariciadas, de guiar y acariciar.
Encuentros...
encuentros...
encuentros...
Entre miradas, palabras.
Entre esperas, caricias.
Entre escuchas, fantasías.
La niña encuentra el lugar, tan lejos de casa, tan cerca de su corazón.
La niña encuentra el lugar, pero la niña no sabe que hacer.
Un corazón gigante se mete en su oscuridad... y no sabe que hacer.
La ahoga, quiere llorar, quiere girtar. Un silencio acogedor la invade, ya no tiene frio, un olor a flores y todo cambia.
La niña ya es mujer, la niña aprendió, la niña entnedió, la niña encontró. Ya no se esconde, sonríe y ahora ese brillo tiene un significado.
Camina con un corazón gigante y sus manos pequeñas.
Ahora feliz sólo le toca esperar... a él.
Una niña que pasaba su vida buscando lugares en donde encontrar algo que por fin llenara aquel huequito dejado por tantas lágrimas, tantos gritos ahogados, tantas llamadas sin respuestas y toda la inocencia quebrantada.
Un azul de mar profundo, un verde de hojas lejanas y todo, siempre todo, con un brillo que se negaba a apagarse.
Una niña, siempre la niña. La que ríe con ganas y la que llora porque ya es lo único que queda.
Pies pequeños, caminatas largas, todas sin saber conduncen a un solo lugar... no, no ese.
Es un lugar de vidas pasadas, un lugar encontrado miles de veces, en sueños, en esperanzas, en verde y azul.
De encuentros, sí, de encuentros por fin.
Manos pequeñas, con deseos grandes de ser guiadas, de ser acariciadas, de guiar y acariciar.
Encuentros...
encuentros...
encuentros...
Entre miradas, palabras.
Entre esperas, caricias.
Entre escuchas, fantasías.
La niña encuentra el lugar, tan lejos de casa, tan cerca de su corazón.
La niña encuentra el lugar, pero la niña no sabe que hacer.
Un corazón gigante se mete en su oscuridad... y no sabe que hacer.
La ahoga, quiere llorar, quiere girtar. Un silencio acogedor la invade, ya no tiene frio, un olor a flores y todo cambia.
La niña ya es mujer, la niña aprendió, la niña entnedió, la niña encontró. Ya no se esconde, sonríe y ahora ese brillo tiene un significado.
Camina con un corazón gigante y sus manos pequeñas.
Ahora feliz sólo le toca esperar... a él.
Sunday, October 22, 2006
La niña
La niña despertó, recordó que el sueño había acabado escuchó nuevamente, como todas las noches, el sonido del cristal azotarse en el suelo; sus lágrimas pidiendo a gritos un ya no más, ya no más cada noche con el recuerdo, ya no más de miedo y de odio, ya no más de inocencia destrozada.
Duranto años creando un abismo entre ella y un recuerdo imborrable, durante años cabando la tumba del amor y de la niñez quebrantada. Y ahora qué? ella no lo quiso, rodeada de trampas, como lograría llegar hasta ella, pero lo hizo y ahora la tumba abierta, una herida nueva, olor a putrefacción, olor a miedo... olor a muerte.
Las alas se le quebraron, ya la sabia no la renueva, ya está seca por un momento maldito que le recuerda día tras día que la inocencia no es mas que un palabra agusanada y ensangrentada en un presente enmohecido por tanta humedad de tristeza y de lágrimas, llanto de un pasado que le recuerda que la vida no es más que un dibujo que se empeña en ser real, pero que la mano del verdugo desvanece como humo en el aire...
La niña no sabe como empezar...
La niña espera...
La niña ya no quiere regresar...
Duranto años creando un abismo entre ella y un recuerdo imborrable, durante años cabando la tumba del amor y de la niñez quebrantada. Y ahora qué? ella no lo quiso, rodeada de trampas, como lograría llegar hasta ella, pero lo hizo y ahora la tumba abierta, una herida nueva, olor a putrefacción, olor a miedo... olor a muerte.
Las alas se le quebraron, ya la sabia no la renueva, ya está seca por un momento maldito que le recuerda día tras día que la inocencia no es mas que un palabra agusanada y ensangrentada en un presente enmohecido por tanta humedad de tristeza y de lágrimas, llanto de un pasado que le recuerda que la vida no es más que un dibujo que se empeña en ser real, pero que la mano del verdugo desvanece como humo en el aire...
La niña no sabe como empezar...
La niña espera...
La niña ya no quiere regresar...
Sunday, September 03, 2006
Quiero...
Las lágrimas se secan cuando la vida dice que hay que callar...
Es difícil respirar cuando el dolor y la rabia te inundan el corazón, en un intento por destruir y empapar con su color mal iluminado hasta los recuerdos que tanto a costado retener sin que puedan causarte esas ganas de querer cambiarlo todo.
Es difícil luchar con ese odio tan justificado y maldito a la vez, un odio cuyo hogar es el perfecto para crecer y destruir todo, un hogar que al nacer me impregnaron en la sangre, un abismo en el cual estoy destinada a caer y que ya mis uñas y mis manos desechas de lucha no pueden ganar ni una batalla mas para sostenerme...
El cansancio de retener lágrimas que me queman la piel, que arden de angustia y odio, de ganas de desaparecer ese corazón mal hecho que no es capaz de darse las ganas de ser feliz.
La rabia de no tener la fuerza para callar, de no tener la fuerza para mantenerme de pie y caminar al lado de esa figura frágil envuelta en corazas que el tiempo ha oxidado y que deja pasar todas las flechas de desamparo y soberbia.
Las ganas de ser feliz se me congelan, se me quiebran a mi paso, me corta el filo de realidad, sangro miedo de convertirme con lo que lucho día a día...
no tengo ganas de ir contra la corriente, me rendí a este juego de no creer, de inventar y de luchar. Me cansé de fingir y creer que es cierto, de mirar como si fueran mis ojos verdaderos un mundo que no existe, me cansé de aguantar un dolor que me consume...
Me cansé.
Carta escrita por una joven, para justificar su partida del mundo y las lágrimas en la almohada al hacerlo....
Es difícil respirar cuando el dolor y la rabia te inundan el corazón, en un intento por destruir y empapar con su color mal iluminado hasta los recuerdos que tanto a costado retener sin que puedan causarte esas ganas de querer cambiarlo todo.
Es difícil luchar con ese odio tan justificado y maldito a la vez, un odio cuyo hogar es el perfecto para crecer y destruir todo, un hogar que al nacer me impregnaron en la sangre, un abismo en el cual estoy destinada a caer y que ya mis uñas y mis manos desechas de lucha no pueden ganar ni una batalla mas para sostenerme...
El cansancio de retener lágrimas que me queman la piel, que arden de angustia y odio, de ganas de desaparecer ese corazón mal hecho que no es capaz de darse las ganas de ser feliz.
La rabia de no tener la fuerza para callar, de no tener la fuerza para mantenerme de pie y caminar al lado de esa figura frágil envuelta en corazas que el tiempo ha oxidado y que deja pasar todas las flechas de desamparo y soberbia.
Las ganas de ser feliz se me congelan, se me quiebran a mi paso, me corta el filo de realidad, sangro miedo de convertirme con lo que lucho día a día...
no tengo ganas de ir contra la corriente, me rendí a este juego de no creer, de inventar y de luchar. Me cansé de fingir y creer que es cierto, de mirar como si fueran mis ojos verdaderos un mundo que no existe, me cansé de aguantar un dolor que me consume...
Me cansé.
Carta escrita por una joven, para justificar su partida del mundo y las lágrimas en la almohada al hacerlo....
Tuesday, July 25, 2006
Una(s) primera vez
Cada vez que escucho ese disco, lo único que pido es poder hacerlo como si fuera la primera vez
poder leer esa novela como si fuera la primera vez...
ver esa película, que tanto dice, que todo me atrae, esa película que me renace todo los sentimientos, que me hace llorar, el beso por el cual todos los demas serán juzgados, poder escuchar esa frase siempre por primera vez...
La dulzura del primer beso, ese que se va aprendiendo en el camino, ese que hace que tus nervios apreten mas fuerte tus manos contra su espalda... ese que termina con una sonrisa, quiero ese siempre, quiero poder conocer siempre por primera vez sus labios...
Quiero poder despertar en una mañana de invierno, despues de una noche lluviosa, dentro de un auto viejo, y sin abrir los ojos sentir el sol pasando por entre los árboles... sentir un frío que para mi alivio no es mas que la piel de gallina, que todo mi inunda, pero no de miedo, pero no de rabia... sino de ese latir fuerte, de sentir los pasos que me recorren, de sentir la vida reflejada en mis lágrimas...
quiero que todo eso sea como en la primera vez...
Cuando el primer hombre probó el primer pedazo de chocolate... cuando por primera ves ese dulce sabor se disolvió en el paladar de alguien.. quiero eso por siempre por primera vez...
Quiero que decir adios, sea como la primera vez... sentir ese dolor que no duele.. porque hay tanto tiempo para olvidar, tanto tiempo para sanar con miles de hola... tanto tiempo para sonreir y decir... no te preocupes que te escribiré
Hay tiempo para olvidar... quiero ese adios, el primero...
quiero poder soñar por primera vez... y que los dolores en la guata después de escuchar un te amo, sean por primera vez...
Quiero poder decir que mi vida fue como una primera vez...
poder leer esa novela como si fuera la primera vez...
ver esa película, que tanto dice, que todo me atrae, esa película que me renace todo los sentimientos, que me hace llorar, el beso por el cual todos los demas serán juzgados, poder escuchar esa frase siempre por primera vez...
La dulzura del primer beso, ese que se va aprendiendo en el camino, ese que hace que tus nervios apreten mas fuerte tus manos contra su espalda... ese que termina con una sonrisa, quiero ese siempre, quiero poder conocer siempre por primera vez sus labios...
Quiero poder despertar en una mañana de invierno, despues de una noche lluviosa, dentro de un auto viejo, y sin abrir los ojos sentir el sol pasando por entre los árboles... sentir un frío que para mi alivio no es mas que la piel de gallina, que todo mi inunda, pero no de miedo, pero no de rabia... sino de ese latir fuerte, de sentir los pasos que me recorren, de sentir la vida reflejada en mis lágrimas...
quiero que todo eso sea como en la primera vez...
Cuando el primer hombre probó el primer pedazo de chocolate... cuando por primera ves ese dulce sabor se disolvió en el paladar de alguien.. quiero eso por siempre por primera vez...
Quiero que decir adios, sea como la primera vez... sentir ese dolor que no duele.. porque hay tanto tiempo para olvidar, tanto tiempo para sanar con miles de hola... tanto tiempo para sonreir y decir... no te preocupes que te escribiré
Hay tiempo para olvidar... quiero ese adios, el primero...
quiero poder soñar por primera vez... y que los dolores en la guata después de escuchar un te amo, sean por primera vez...
Quiero poder decir que mi vida fue como una primera vez...
Tuesday, June 13, 2006
De vuelta
Miró al revés (así de abajo hacia arriba)... claaaro... el mar.
Eso pensó cuando vió la hora y volvió a pensar que de nuevo se perdería la primera clase.
Hizo todo lo que solía hacer en las mañanas, conversó todo lo que solía conversar con su madre en las mañanas, un te quiero, claro, nunca iba incluido, de repente se está tan seguro que existirá un nuevo día para decirlo...
Despertó a medias como siempre, desayunó a medias como siempre, se despidió a medias... como siempre.
Escuchaba la misma música, la rapides (o tal ves la lentitud) no le daba ya tiempo para cambiarla, no le molestaba, así es que esa era otra razón más para no seguir levantandose temprano.
Se acordaba que al principio le molestaba escuchar música y no poder escuchar lo que pasaba afuera de ella, le daba miedo tanta desconexión con el mundo, después entendió que era lo mejor asi que sólo se rendió ante la preocupación y no se ocupo de ella.
Aprendió con la práctica que si su sentido auditivo ya no existía, tenía que empezar a agudizar los otros, para no morir atropellada por alguna bicicleta, pensaba.
Espero como siempre a que pasara una transantiago, total que mas daba, ya no llegaría a la primera clase.
Por una extraña razón que ya no insistía en entender le gustaba mirar a las personas a los ojos como buscando algo que era de ella, los miraba con el seño fruncido, que luchaba en hacerlo feliz.
Por fin una transantiago, pensó. La deseperación por la lentitud en que se abren las puertas cada vez le molestaba menos, se tomo la falda, sería una verguenza increible caerse en la entrada de la micro, ya le había pasado, asi que sabía la sensación.
Fierro!!... casi casi de nuevo, estos frenos y estos giles que no saben manejar.
Asientos naranjas, sus favoritos, mirar por la ventana, lo mejor. La música de fondo se escuchaba un poco mas despacio, el ruido de afuera se escuchaba un poco mas fuerte (opción: poner la música mas fuerte obviamente 21... 29 no no 30).
Ya se hacía mas frecuente que el camino se hiciera cada vez mas corto y ya se hacia mas frecuente que cada vez se pasara mas en la micro; no importa, pensaba, no me molesta caminar y ya llegué tarde.
Uy! lo mejor del otoño (ya le empezaba a extrañar que ese día andubiera extrañamente feliz)... (aaaaaah! el chocolate de anoche), pisar las hojas secas; cada vez se demoraba mas, agh que mas da, si ya llegué tarde a la segunda clase ( no hay tiempo para estas clase de cosas).
Habían mas fotocopiadoras, quería decir que la U estaba cerca, que rico escuchar sólo la música, que divertido que la gente te mire con cara de " y a ésta que le pasa" cuando camino con los ojos cerrados... y mas encima cantando (mal inglés, obvio)! pensó.
Llegó a la calle calle, pero que en verdad era calle vereda, tocan la bocina si no, o mira para atrás (soy muy joven para morir, siempre dice).
Estos camiones tan gigantes, siempre le dieron miedo, todavía le dan miedo...
Cuidado!
Cuidado!
Ella obviamente no escucho nada, llegó la once, su canción favorita, incluso se tapo los oidos, se podía escuchar mejor aún.
Hola! decía la mano a su amiga, Qué? pensó. Qué me dice?... se saco un audifono
... ATRÁS!
Miró hacia atrás, como se le había olvidado hacer ese día, sólo alcanzó a ver el gran Coca-cola de la parte trasera.
La luz, la luz!... abre los ojos tonta, pensó.
Miró al revés ( así de abajo hacia arriba)... claaaro... el cielo.
Sólo pensó: y ahora como le diré el te quiero que olvidé todas las mañanas a mi mamá...
Eso pensó cuando vió la hora y volvió a pensar que de nuevo se perdería la primera clase.
Hizo todo lo que solía hacer en las mañanas, conversó todo lo que solía conversar con su madre en las mañanas, un te quiero, claro, nunca iba incluido, de repente se está tan seguro que existirá un nuevo día para decirlo...
Despertó a medias como siempre, desayunó a medias como siempre, se despidió a medias... como siempre.
Escuchaba la misma música, la rapides (o tal ves la lentitud) no le daba ya tiempo para cambiarla, no le molestaba, así es que esa era otra razón más para no seguir levantandose temprano.
Se acordaba que al principio le molestaba escuchar música y no poder escuchar lo que pasaba afuera de ella, le daba miedo tanta desconexión con el mundo, después entendió que era lo mejor asi que sólo se rendió ante la preocupación y no se ocupo de ella.
Aprendió con la práctica que si su sentido auditivo ya no existía, tenía que empezar a agudizar los otros, para no morir atropellada por alguna bicicleta, pensaba.
Espero como siempre a que pasara una transantiago, total que mas daba, ya no llegaría a la primera clase.
Por una extraña razón que ya no insistía en entender le gustaba mirar a las personas a los ojos como buscando algo que era de ella, los miraba con el seño fruncido, que luchaba en hacerlo feliz.
Por fin una transantiago, pensó. La deseperación por la lentitud en que se abren las puertas cada vez le molestaba menos, se tomo la falda, sería una verguenza increible caerse en la entrada de la micro, ya le había pasado, asi que sabía la sensación.
Fierro!!... casi casi de nuevo, estos frenos y estos giles que no saben manejar.
Asientos naranjas, sus favoritos, mirar por la ventana, lo mejor. La música de fondo se escuchaba un poco mas despacio, el ruido de afuera se escuchaba un poco mas fuerte (opción: poner la música mas fuerte obviamente 21... 29 no no 30).
Ya se hacía mas frecuente que el camino se hiciera cada vez mas corto y ya se hacia mas frecuente que cada vez se pasara mas en la micro; no importa, pensaba, no me molesta caminar y ya llegué tarde.
Uy! lo mejor del otoño (ya le empezaba a extrañar que ese día andubiera extrañamente feliz)... (aaaaaah! el chocolate de anoche), pisar las hojas secas; cada vez se demoraba mas, agh que mas da, si ya llegué tarde a la segunda clase ( no hay tiempo para estas clase de cosas).
Habían mas fotocopiadoras, quería decir que la U estaba cerca, que rico escuchar sólo la música, que divertido que la gente te mire con cara de " y a ésta que le pasa" cuando camino con los ojos cerrados... y mas encima cantando (mal inglés, obvio)! pensó.
Llegó a la calle calle, pero que en verdad era calle vereda, tocan la bocina si no, o mira para atrás (soy muy joven para morir, siempre dice).
Estos camiones tan gigantes, siempre le dieron miedo, todavía le dan miedo...
Cuidado!
Cuidado!
Ella obviamente no escucho nada, llegó la once, su canción favorita, incluso se tapo los oidos, se podía escuchar mejor aún.
Hola! decía la mano a su amiga, Qué? pensó. Qué me dice?... se saco un audifono
... ATRÁS!
Miró hacia atrás, como se le había olvidado hacer ese día, sólo alcanzó a ver el gran Coca-cola de la parte trasera.
La luz, la luz!... abre los ojos tonta, pensó.
Miró al revés ( así de abajo hacia arriba)... claaaro... el cielo.
Sólo pensó: y ahora como le diré el te quiero que olvidé todas las mañanas a mi mamá...

